Ficha técnica
Metales (Arsénico, Níquel, Cadmio)
Las partículas en suspensión existentes en el aire ambiente, pueden contar con la presencia de diferentes metales en su composición. Atendiendo a la presencia de unos u otros metales en superficie, y de la concentración de éstos, tendrán diferentes efectos sobre la salud y sobre el medio ambiente. Los efectos de dichos metales se producen tanto a través de la concentración de éstos en el aire como por su depósito al ser transferidos de la atmósfera a las superficies.
Efectos
Salud
La Directiva 2004/107/CE, afirma lo siguiente en relación a los efectos que los metales pueden tener:
"Los datos científicos muestran que el arsénico, el cadmio, el níquel y algunos hidrocarburos aromáticos policíclicos son cancerígenos genotóxicos para el ser humano y que no hay ningún límite identificable por debajo del cual esas substancias no constituyan un riesgo para la salud humana."
En relación al Mercurio, dicha Directiva establece lo siguiente:
"El mercurio es una substancia muy peligrosa para la salud humana y el medio ambiente. Está presente por todas partes en el medio ambiente y, en forma de metilmercurio, tiene la capacidad de acumularse en organismos y, en particular, de concentrarse en organismos al final de la cadena alimentaria. El mercurio liberado a la atmósfera es capaz de ser transportado a grandes distancias."
Vegetación
La deposición de metales en el suelo, donde éstos se encuentran como elementos traza (en concentraciones muy bajas), cuando ésta supone un incremento de la concentración de metales, puede producir condiciones de toxicidad para la presencia y el desarrollo de la vegetación. La presencia de metales en concentraciones elevadas en los suelos pueden producir necrosis en la vegetación, así como inhibición en el crecimiento de las plantas.
Fuentes
Naturales
Los metales que se encuentran formando parte de los suelos, como elementos traza, pueden pasar a la atmósfera por resuspensión de las partículas que forman dichos suelos, así como por erupciones volcánicas, aunque estos procesos no afectan de manera importante a la concentración de éstos en el aire ambiente.
Antropogénicas
Atendiendo a la naturaleza del metal, las fuentes emisoras son diferentes. Las principales actividades emisoras de los metales descritos con anterioridad son:
- Procesos de incineración de residuos.
- Operaciones de extracción, fundición, refinado y uso de metales.
- Procesos de combustión debidos al tráfico y a las centrales térmicas.
Formación
En cuanto a los metales, no se produce un proceso de formación, sino que se trata de substancias naturales que se encuentran formando parte de la corteza terrestre, y también de manera natural en el ambiente, como en el caso del mercurio, en forma de mercurio metálico o compuestos de mercurio.
Límites
LEGISLACIÓN
Directiva 2004/107/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de diciembre de 2004, relativa al arsénico, el cadmio, el mercurio, el níquel y los hidrocarburos policíclicos en el aire ambiente.
La directiva mencionada establece unos valores objetivo de concentración de metales como el cadmio, arsénico y níquel en el aire ambiente, los cuales serán aplicables a partir del 31 de diciembre de 2012. Dichos valores se resumen en la siguiente tabla:
| Contaminante | Valor objetivo (1) |
| Arsénico | 6 ng/m³ |
| Cadmio | 5 ng/m³ |
| Níquel | 20 ng/m³ |
(1) Referente al contenido total en la fracción PM₁₀ como promedio en un año natural.